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Hacia
el éxtasis en la cima - parte (II) 2/8
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Libro
Virtual

Título:
Hacia
el éxtasis en la cima - parte (II)
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Autor:
Gestialba.com |
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Productor:
Gestialba.com |
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Gión:
Gestialba.com
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Protagonista
principal:
Mary.
|
| Actores: |
Mary
y Pipo |
| Fotografía: |
Gestialba.com |
| Editada: |
2006 |
| Género: |
Erótico
- (8-Capitulos) |
| Duración: |
005
minutos |
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Recomendada:
Mayores
de 18
años
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La
noche fue de temperatura agradable, en verano las noches en la
montaña a
1950 metros
de altitud son frescas, pero esa noche pareció darnos la
bienvenida con una temperatura ideal. Entramos los sacos en la
tienda y dormimos encima de la colchoneta aislante y del saco,
estuvimos hasta las 2 de la mañana disfrutando mutuamente de
nosotros. Decidimos dormir un poco, ya que a las 5 de la mañana
tenemos pensado empezar la primera excursión, son 6 horas de
caminata hasta la cima y 4 de bajada. Será un día largo.
-Buenas noches Mary, que descanses.
-Buenas noches para ti también Pipo. ¡Espero que sueñes
conmigo!
-Soñaré en el polvo que mañana te echaré en la cima del
pico Margalida. ¡Prepárate, será apoteósico! ¡Hasta mañana
mi amor!
-Ummm.
Mary al igual que yo estaba rendida y se había quedado
dormida durante la conversación, el día había sido
agotador.
A las 5 en punto de la mañana, suena el despertador de
nuestros relojes de pulsera. Son pocas las ganas de levantarse
pero hay que cumplir con el horario. No queremos que nos coja
la noche en ninguno de los picos. No queremos hacer vivaque,
queremos siempre bajar y acampar al lado de un riachuelo o de
un lago. Ya hemos dormido muchas veces en los picos con el
saco al raso y no merece la pena pasar frío y mucho menos
tener la posibilidad que te caiga una nevada y te quedes
aislado o incluso pierdas la vida. ¡No, eso no es para
nosotros! ¡Amigos la experiencia, es la madre de la
paciencia!
Lo primero que toca es un buen aseo. Por la mañana lo que
mejor apetece es refrescarse la cara con agua fresca que es
muy saludable. Pero amigos míos, si queremos andar y andar
mucho, hay dos zonas de nuestro cuerpo de las que no podemos
olvidar su higiene diaria: Los pies, hay que cuidarlos como si
fueran dioses, que lo son, si dejamos un día sin lavar los
pies, lo podemos pasar tan mal que inclusive podemos terminar
las vacaciones y además sufrir hasta llegar a nuestro
domicilio. Por eso hay que lavar diariamente nuestros pies,
secarlos muy bien y aplicarles una crema hidratante y polvos
secantes, así estarán felices ellos y tú. La otra zona es
la íntima, tanto la mujer como el hombre ha de lavar con jabón
secar bien y aplicar una crema específica para la piel de ese
lugar, las ingles tienen que estar bien hidratadas. Andar con
rozaduras es un suplicio. No os riáis de estos consejos ¡No
son ninguna broma! Recordad, en la ciudad si un día no te
lavas. ¡Hueles a rayos! Vuelves a tu casa y no pasa nada. En
la montaña tienes muchas posibilidades de que te salga una
rozadura y entonces te toca sufrir. ¡Sufrir nunca es bueno!
Para terminar un pequeño detalle, no utilicéis nunca jamás
dos días seguidos los mismos calcetines. Tenéis que llevar
repuestos suficientes, dedicarles un tiempo a lavar y secar
los ya utilizados. En la montaña, lavamos los calcetines, los
estrujamos bien los ponemos encima de una piedra y el sol los
seca en una hora, si por cualquier motivo no podemos perder
una hora, Lo colgamos en la mochila y el sol y el aire lo
secarán.
Mary y yo ya estamos preparados, hemos desayunado un café con
leche calentado con nuestro hornillo de gas y dos barritas
energéticas que nos darán calorías suficientes hasta el
medio día, si durante el trayecto nos sentimos débiles
tomaremos otra barrita o las que sean necesarias. Llevamos
suficientes para los días que vamos a pasar en la montaña.
Amigos la montaña es muy bonita pero es sacrificada. Sólo
podemos cargar lo que cabe en la mochila, no más. Cuando
llevemos 3 ó 4 días nos acordaremos de cómo saben las
fabadas asturianas en lata, ¡Qué ricas! Pero amigos, hay lo
que hay, barritas energéticas frutos secos, sobres de comidas
concentradas y compuestos vitamínicos.
-Mary, ¿Estás lista?
-Sí, lo estoy.
-¡Vamos a por el Margalida! ¡Nos espera una buena
recompensa!
-¡Calla, Pipo y tira, que siempre estás pensando en lo
mismo!
-¿A caso tú no?
-Yo también igual que tú ¡Es que es tan rico! ¡Vamos,
vamos, que no nos vamos!
Después de esta pequeña broma entre Mary y yo iniciamos la
ruta de subida, apenas empieza a amanecer, damos nuestros
primeros pasos. Por delante nos quedan casi 12 horas de dura
caminata, nosotros siempre llevamos la mochila preparada para
cualquier imprevisto por lo tanto pesa. ¡Nos gusta ir
seguros!
Cogemos dirección hacia la cabaña de Llosás que está a una
altitud de 2220 mts sobre el nivel del mar, es un punto de
referencia para direcciones excursiones varias, a la que
llegaremos en aproximadamente en una hora, siempre bordeando
la ladera izquierda del río Llosás, es un bonito camino con
pinos negros y abetos. Hay saltos de agua en el torrente que
son verdaderas joyas para la fotografía. La cámara de
fotografiar es un aparato que nunca dejo olvidado, llevo
memorias y baterías para hacer todas las fotografías que me
apetezca. ¡Nos encantan!
Hemos llegado al bonito prado de la cabaña de Llosás en 55
minutos, es un gran llano en la mitad de la subida, gran parte
de él está encharcado, aquí se une el caudal del torrente
Llosás y el caudal del torrente del Vallhiverna. Hemos visto
gran cantidad de saltamontes de color verde. Los pinos y
abetos dejan de vivir a estas alturas solamente hay arbustos
de pequeño tamaño y hierva. Ahora el paisaje toma el
característico de la alta montaña, piedra y alguna que otra
planta.
Después de disfrutar de la travesía de este pequeño prado,
nos dirigimos hacia el lago de Llosás torrente arriba
subiendo por su parte izquierda, Hemos realizado una inspección
ocular con los binoculares, es una subida empinada pero no difícil.
Calculamos 50 minutos para salvar el desnivel de 273 mts que
nos separa del lago Llosás que está a una altura de 2493
mts.
Tras haber cubierto los 273 mts de desnivel por un camino
serpenteante de piedra y bonitos saltos de agua del torrente,
hemos llegado al lago de Llosás, es un lago de forma casi
circular y de unos
40 metros
de diámetro está habitado por grandes truchas por lo menos
me ha parecido verlas.
-¡Mira, Mary, hay truchas!
-¿Qué dices, yo no veo ninguna trucha, no pueden haber
truchas a estas alturas, en invierno se congelarían y morirían?
-Me ha parecido verlas. ¡Bueno será mi imaginación!
Hemos descansado 15 minutos tiempo que hemos aprovechado para
sacar algunas fotos y comer unas almendras tostadas. Desde aquí
hay una preciosa vista de la zona. Son las 8:30 de la mañana
y nos dirigimos ahora en dirección del pico Margalida. Vamos
hacia el Este por el torrente del lago pequeño de Llosás que
está a una altura de 2540 mts, andamos unos
200 metros
por la ladera izquierda del torrente y remontamos por el Norte
el acumulación de rocas sueltas y los impresionantes bloques
que dan sensación de escalera, dejamos el Glaciar del Russell
a nuestra derecha (por cierto casi no tiene nieve) y
ascendemos hasta el pico por sus caprichosas piedra sueltas.
Primero sube Mary, yo me separo lo máximo que puedo de su
vertical, así si caen piedras no tengo el peligro de ser
golpeado. Ni que decir tiene que llevamos colocados nuestros
cascos de protección. Si la subida es difícil, utilizamos
material de escalada. Mary sube primero sin la mochila,
subimos las mochilas y luego subo yo así hasta la cima.
Tenemos por costumbre no dejar nunca la mochila, en ella va
todo el equipo, si la dejamos atrás y la necesitamos ¿Quién
no la traería?
¡Al fin arriba! ¡Lo hemos logrado! Siempre que hacemos una
cima Mary y yo nos damos un beso de celebración y nos hacemos
una foto de rigor con el disparador automático.
Hemos llegado a las 12:30 de la mañana. El pico Margalida es
de cima muy pequeña, apenas si tenemos sitio para poner los
sacos. Hace un día espléndido no hay ni una sola nube, las
fotos saldrán fantásticas. Después del beso de rigor
acomodamos las mochilas, extendemos nuestras colchonetas
aislantes para no clavarnos las piedras en la espalda. Mary me
pregunta:
-¿Te toca debajo o arriba, pipo?
-Me toca debajo, prepárate que voy. Aun en casa nos turnamos
la posición que adoptamos para hacer el amor. Es un sistema
para que ninguno se crea superior al otro, es una pequeña
tontería que funciona.
Ni corta ni perezosa, mas bien ansiosa, Mary divisa todo el
perímetro y observa que no hay nadie lo suficientemente cerca
como para molestarnos. Se desnuda completamente incluidas las
botas.
-¡Mary estás loca, desde el pico Aneto te van a ver!
-Déjalos, que disfruten, no les hará daño. Te espero ¡Date
prisa!
Siguiendo las indicaciones de Mary, también me desnudo y
empezamos a besarnos como si fuera la primera vez que lo hiciéramos,
cada segundo que pasaba estábamos más excitados. Moviéndonos
como podemos disfrutamos de nuestra aventura. Su sexo está
sudado que junto a la lubricación de la excitación está más
que apetecible yo estoy super cachondo, no es para menos, es
la primera vez que echamos un polvo a
3241 metros
de altitud y con el morbo de que nos pillen en pleno acto
sexual. Después de unos minutos de caricias, sin más dilación,
Mary se introduce mi polla en su excitado coño, tiene un
chocho salvaje sin depilación, es como a ella le gusta, está
realmente mojada al unirse nuestros genitales sentimos un
agradable frescor. Después de minutos nos corremos el placer
es indescriptible, Mary pega un grito que se ha debido sentir
en todo el valle, seguimos nuestro lento mete y saca hasta
quedar exhaustos pero satisfechos.
Hemos sentido gente que se acercaba, pero era tanto el morbo
que hemos seguido disfrutando de nuestro coito, es una follada
que debemos recordar toda la vida. Suben y nosotros, riéndonos
de pura satisfacción, nos vestimos con lo mínimo y nos
sentamos a comernos unas barritas energéticas para recobrar
fuerzas.
Los montañeros llegan hasta donde estamos nosotros, que es el
punto más alto y todos de pie como podemos charlamos un poco.
Uno de los montañeros pregunta dirigiéndose a Mary:
-¿Ha ido bien la subida?
-Excitante, ha sido genial, estoy deseando llegar al pico
Russell para volver a experimentar la misma excitación, Mary
pícaramente sonríe.
Como es costumbre si coincides con algún montañero en un
pico nos hacemos una foto conjunta de cortesía. En casi todos
los picos de más de
3000 metros
suelen haber un libro para que firmes y quede constancia de
que has estado allí. Ese libro lo suelen poner las
asociaciones de escalada. Así cuentan las personas que han
subido. En este caso en el Margalida no lo había cuando
nosotros subimos. Nos despedimos de los montañeros y
empezamos la bajada en dirección al lugar de acampada.
No habíamos bajado ni 3 minutos, nos giramos y vemos a los
montañeros que iban por la cresta en dirección al pico
Tempestades, es una ruta un poco difícil de hacer, perro
ellos la inician, se les ve experimentados. Mary y yo nos
miramos y casi al unísono damos la vuelta y volvemos a hacer
cima. 2 cimas en el mismo día, llegamos soltamos las mochilas
y nos marcamos un nuevo polvo, pero esta vez vestidos ella se
baja su ajustado pero suave pantalón y se introduce mi pene
en su caliente vagina, fue espléndido lo pasamos muy bien.
Nos quedamos descansando durante una hora tomando el sol, nos
pusimos crema en nuestros brazos piernas y cara para no
quemarnos.
-¡Estamos muy mal, Mary!
-¿Por qué, Pipo?
-¡Sólo pensamos en follar y follar!
-¿Pipo, le hacemos daño a alguien? ¡Verdad que no! ¡Pues ríe,
disfruta y calla!
Son las 15:00 horas, por segunda vez iniciamos la bajada en
dirección al torrente que abastece de agua el lago pequeño
de Llosás y allí buscaremos un lugar para plantar nuestra
tienda. Cuando lleguemos lo primero que haremos es
abastecernos de agua, llevamos dos cantimploras cada uno, para
la bajada nos queda una llena.
La bajada la hemos realizado acercándonos todo lo que podemos
a la vertical del pico Russell y de ahí haciendo zig zag
hasta el lugar de acampada en el torrente del lago pequeño de
Llosás. Dejamos nuestras mochilas en el lugar escogido nos
refrescamos, nos aseamos y disfrutamos de lo que nos queda de
tarde, haciendo fotos de todo lo que vemos y de nosotros
mismos. Sobre las nueve de la noche nos hacemos la cena, un
sobre de comida preparada, carne estofada con hortalizas que
calentamos con el hornillo de gas. Después de 12 horas
andando esa comida sabe como si se tratara del mejor plato
elaborado por el mejor cocinero y comida en el mejor de los
restaurantes. ¡Qué delicia!
-¿Te gusta Mary? ¡Yo la encuentro deliciosa!
-¡No hay más, ya se sabe, no se consuela el que quiere, si
no el que puede!
-No es así Mary.
-Pipo, lo mismo da, que da lo mismo ¿No crees?
Mary como siempre se lo toma todo a broma, es una mujer
verdaderamente interesante, aparte de estar como para mojar
pan.
Al anochecer, montamos la tienda en un lugar apropiado,
siempre vigilando que si llueve, no estemos entorpeciendo las
ramblas de agua y nos preparamos para dormir, hoy parece que
vamos a tener una noche serena. Estábamos agotados:
-¿Mary nos quedamos despiertos para ver las estrellas?
-¡Para estrellas estoy yo, Ummm!
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Hacia el
éxtasis en la cima
-
parte (I)
Hacia el
éxtasis en la cima
-
(II)
Hacia el
éxtasis en la cima -
(III)
Hacia el
éxtasis en la cima -
(IV)
|
Hacia el éxtasis
en la cima -
(V)
Hacia el éxtasis
en la cima -
(VI)
Hacia el
éxtasis en la cima -
(VII)
Hacia el
éxtasis en la cima -
(VIII) Fin
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