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El
proyecto, En todo su cuerpo - parte (VI) 6/12
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Libro
Virtual

Título:
El
proyecto En todo su cuerpo - parte (VI)
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Autor:
Gestialba.com |
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Productor:
Gestialba.com |
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Gión:
Gestialba.com
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Protagonista
principal:
Elena.
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| Actores: |
Elena,
Alan |
| Fotografía: |
Gestialba.com |
| Editada: |
2006 |
| Género: |
Erótico
- (12-Capítulos) |
| Duración: |
005
minutos |
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Recomendada:
Mayores
de 18
años
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Cuando
regresamos de la ducha ya relajados pero aún con ganas de
seguir disfrutando de lo que se había iniciado hacía ya dos
horas. Nos echamos los dos desnudos en la cama, nos mirábamos
como dos chiquillos de 16 años. Cómo es posible que en todos
esos años de trabajo en conjunto no nos hubiéramos dado
cuenta que estábamos a gusto el uno con el otro y que podría
haber algo más que trabajo. Nunca habíamos pasado de algún
que otro masaje en el cuello para relajarnos mutuamente.
Estirados en la cama del dormitorio boca arriba, pensativos
con los ojos acristalados por el amor que había surgido.
Pasados unos segundos Elena entrelaza los dedos de su mano
derecha con los míos de la mano izquierda, se gira y se pone
encima y me empieza a besar suavemente en los labios, me
comenta:
-Alan me lo has hecho pasar divinamente ¡eres un cielo! ¡He
disfrutado mucho! Has satisfecho una fantasía que tenía
desde hace mucho tiempo. ¿Quieres que yo ahora sea la que
satisfaga una tuya?
-Sí Elena, tengo una fantasía que no es muy difícil de
realizar, simplemente quiero darte un masaje en la totalidad
de tu cuerpo ¡Ya verás cuánto disfrutas!
-Alan eso será un verdadero placer para mí, empieza cuando
quieras. Y si se te ocurre algo mientras me das el masaje no
tienes más que decirlo, yo te complaceré.
Aquello parecía una escena sacada de en un mundo feliz, todo
eran beneplácitos, daba un poco de miedo, no fuese que fuera
un simple sueño y que al despertar todo se esfumara. Pero no,
todo es real, simplemente estamos enamorados. Esperemos que
nuestro amor dure más de lo que dure dura.
-Elena, ponte boca abajo, y espera un momento que voy a buscar
al cuarto de baño unos aceites perfumados para darte el
masaje en todo tu precioso cuerpo.
Cuando regreso del cuarto de baño con los botes de aceites
observo a Elena que está boca arriba con los brazos en cruz y
con las piernas separadas como pidiendo que empezara el masaje
por la parte delantera y además la sospecho realmente
dormida.
No lo dudo ni un momento, estoy dispuesto a darle todo el
placer que sea capaz de aplicarle con mis expertas manos.
Empiezo aplicando el aceite en su pie derecho y con las palmas
de mis manos lo extiendo por toda su superficie aplicando círculos
por su parte superior y su parte inferior a la vez, ella
empieza a dar pequeños suspiros de placer, con mi mano
izquierda sujeto su pie por el medio de su planta y con mi
mano derecha introduzco cada uno de mis dedos entre los suyos
dándole un placer casi indescriptible, la separación entre
dedo y dedo son una parte erógena de los pies tanto femeninos
como masculinos. La misma relajante operación la realizo en
el pie izquierdo.
Ahora le toca el turno a sus piernas, partiendo desde los
talones voy subiendo describiendo círculos con las palmas de
mis manos desde las pantorrillas hasta los muslos cerca de la
ingle pero sin llegar a tocar su hermosa y excitada vagina,
esa operación la repito varias veces desde abajo hacia arriba
y retrocediendo por el camino ya andado. Elena empieza a
suspirar, creo que me está engañando y que está despierta.
-Elena, ¿Te gusta lo que te estoy haciendo? No articula
palabra alguna pero su cara me dice que está super satisfecha
con mi trabajo.
Sigo con mi fantasía y ahora le toca el turno a su abdomen,
pubis y vagina, le vierto una buena cantidad de aceite y
empiezo el movimiento circular desde su ombligo hacia las
caderas y bubis, los movimientos circulares los aplico con
todos mis dedos al tiempo y con movimientos circulares.
Cuando me acerco a la vagina veo como empiezan la pequeñas
convulsiones de placer, y no dudo entre pasada y pasada
introducir los dedos índices de ambas manos en su cavidad
vaginal, que empieza a estar super lubricada, Junto con el
aceite dan un aspecto muy excitante a su hermosa y apetecible
vagina.
Desde sus labios vaginales describo una línea con movimientos
circulares que va hasta el canal de sus pechos, lo masajeo
durante unos minutos, ella parece estar en pleno éxtasis,
aplico un poco de aceite a cada uno de sus senos y los sobo
con cada una de mis manos sin dejar de aplicar movimientos
circulares. Sus pezones se ponen erectos, Ahora no tengo duda,
está disfrutando de lo lindo.
Ya para terminar le doy un masaje en cada uno de sus brazos
partiendo de las axilas que es una de la zonas más erógena
del cuerpo humano si se sabe aplicar. Los dedos de sus manos
entrelazados con los míos dan por terminado el masaje por su
parte frontal.
Hago que entre gemidos se de la vuelta y le aplico un masaje
en la espalda partiendo desde las cervicales de la cabeza
hasta el mismo cóccix. Llegados a este punto introduzco un
dedo en su vagina y otro en su ano y ambos con un movimiento
leve de entrada y salida para excitarla todo lo que puedo.
Elena no deja de suspirar y gemir.
-Elena despierta, Alan ¡Te lo pido por favor! Penétrame y
deja todo tu caliente semen en el interior de mis entrañas.
-Elena, estoy tan excitado como tú, espero que nos corramos
juntos.
Se da la vuelta y separa sus piernas para que yo pueda acceder
con la máxima facilidad a su seductora vagina. Durante unos
minutos estuve haciendo movimientos muy pausados de entrada y
salida para darnos el máximo de placer. Cada tres entradas
rozaba con mi glande su clítoris que estaba en su máximo
apogeo.
Al unísono nos corrimos, su vagina quedó inundada de sus
jugos y de mi semen, ni que decir tiene que no se desaprovecho
ni una sola gota, Entre los dos lo consumimos partícula a
partícula.
Esa noche quedamos exhaustos, dormimos como bebes, hasta que
nos despertamos el sábado a las 10 de la mañana.
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